Texto elaborado por: Cristina Muñoz Madueño.
Trabajo en el departamento de administración de nuestras clínicas y, aunque no suelo estar dentro del gabinete, formo parte de todo lo que pasa en él… aunque no se vea.
Muchas veces, cuando un paciente viene a la clínica, piensa únicamente en el dentista que le va a atender. Y es lógico. Pero lo cierto es que, detrás de cada cita, cada presupuesto y cada tratamiento, hay bastante trabajo previo para que todo encaje.
En nuestro día a día, nos encargamos de la parte más “invisible”: organización, compra de materiales, horarios del personal, facturación, … Todo lo que hace que la clínica funcione por dentro. Es un trabajo muy de detalle, donde cualquier pequeño error puede afectar a la experiencia del paciente.
Desde nuestro departamento, trabajamos en equipo con nuestros compañeros de gabinete y recepción para que la experiencia del paciente sea lo mejor posible
Además, este trabajo cambia constantemente. Nuevas herramientas, normativas, formas de gestionar… Siempre estamos aprendiendo y adaptándonos. Con la llegada de la era digital y la inteligencia artificial, hemos incorporado nuevos programas de gestión en todas las áreas para obtener unos resultados más precisos y con mayor rapidez cada día, con el objetivo de obtener los mejores resultados en los tratamientos de nuestros pacientes.
No es un trabajo que se vea mucho, pero sí se nota cuando está bien hecho. Y al final, de eso se trata: de ayudar a que todo funcione lo mejor posible, porque sabemos que venir al dentista no siempre es algo que apetezca.
Porque en una clínica dental, no todo pasa en el sillón.
