Texto elaborado por: Enrique Ruiz Anillo
Si llevas ortodoncia fija o estás pensando en ponértela, seguro que te has preguntado qué le ocurre a tus encías durante el tratamiento. La respuesta corta: pueden verse afectadas, pero con la información adecuada, todo tiene solución.
¿Por qué a veces mis encías se inflaman cuando llevo brackets?
Los brackets, tubos, alambres y ligaduras crean pequeños rincones donde la placa bacteriana (esa película pegajosa) se acumula con mucha más facilidad que en una boca sin aparatos.
Los primeros meses son los más críticos: el equilibrio entre las bacterias buenas y las dañinas se altera, y si la higiene no acompaña, comienzan a proliferar bacterias relacionadas con la inflamación gingival.
Si esa placa no se elimina bien con el cepillado, las encías responden inflamándose. A eso se le llama gingivitis, y es la enfermedad periodontal más frecuente en pacientes de ortodoncia.
Lo que el paciente suele notar es que las encías sangran al cepillarse, aparecen más rojas de lo habitual o parecen algo hinchadas. Estas señales son la respuesta natural del organismo a la presencia de placa acumulada.
¿Influye el tipo de maloclusión en cómo responde la encía?
Tener los dientes muy apilados (apiñamiento) puede dificultar la limpieza y facilitar la retención de placa, especialmente en el área de los incisivos inferiores.
Sin embargo, si la técnica de cepillado es buena y se eliminan correctamente los depósitos de placa, el apiñamiento por sí solo no tiene por qué provocar daño periodontal.
Lo que sí es claro es que corregir estas maloclusiones mediante la ortodoncia, a largo plazo, facilita enormemente la higiene y mejora la salud periodontal.
¿Qué hábitos de higiene son realmente efectivos llevando brackets?
Los estudios son bastante claros en esto. La duración del cepillado importa más de lo que pensamos: cepillarse menos de un minuto multiplica el riesgo de desarrollar gingivitis. Idealmente, el cepillado debe durar dos minutos o más, tres veces al día.
Respecto al tipo de cepillo, tanto el manual como el eléctrico son válidos si se usa bien. Los modelos eléctricos de cabezal oscilante muestran ligeras ventajas en la reducción de placa e inflamación.
El uso del cepillo interdental resulta especialmente útil para limpiar alrededor de los molares superiores, donde la anatomía y la presencia de la aparatología dificultan el acceso al cepillo convencional.
El irrigador y la seda dental se recomiendan como complementos excelentes, no como sustitutos del cepillado.
¿Cuándo debo preocuparme de verdad?
Un sangrado leve al cepillarse en las primeras semanas tras el cementado es frecuente y no debe alarmar.
Sin embargo, si el sangrado es persistente, las encías presentan color rojo intenso, o si notas que el tejido gingival parece crecer alrededor de los brackets, es importante que lo consultes en tu próxima visita a nuestra clínica dental.
Hiperplasia gingival: qué es y cómo prevenirla
La hiperplasia gingival (el crecimiento del tejido de las encías) aparece en aproximadamente la mitad de los pacientes de ortodoncia.
Se trata con medidas de higiene o, en casos más avanzados, con un pequeño procedimiento de periodoncia.
Lo mejor, como siempre, es prevenirla con una limpieza constante y de calidad.
Conclusión
Llevar brackets no tiene por qué perjudicar tus encías si mantienes una buena higiene y realizas revisiones periódicas. De hecho, una ortodoncia bien llevada no solo mejora tu sonrisa, sino también tu salud bucodental a largo plazo.
