¿Qué es el blanqueamiento dental?
El blanqueamiento dental es un tratamiento de la odontología que tiene por objetivo eliminar las manchas dentales y hacer que la dentición adquiera una tonalidad más blanca y brillante, utilizando técnicas y materiales mínimamente invasivos.
La actual popularidad de la estética ha convertido a este procedimiento odontológico en uno de los más solicitados de los últimos años.
Las técnicas actuales de blanqueamiento se basan en la utilización de dos productos:
- Peróxido de hidrógeno (para blanqueamientos en clínica).
- Peróxido de carbamida (para blanqueamientos en casa).
Estos productos son capaces de desprender moléculas que se filtran a través del esmalte de los dientes por los túbulos dentinarios. Así, el tejido interno (dentina) que da color a los diente, sufre un proceso de oxidación que se traduce en un blanqueamiento de los tejidos dentarios.
Pasos previos al blanqueamiento dental.
Antes de realizar cualquier tratamiento de blanqueamiento, es necesario, en primer lugar, que el especialista te haga una revisión. Una vez comprobado que la salud dental del paciente es la adecuada, es recomendable hacerse una limpieza dental profesional, ya que el gel blanqueador no puede penetrar a través del sarro y la placa. Si estos no son retirados, darán lugar a dientes con manchas. Además, cuando un higienista te pule los dientes, eliminará algunas de las manchas superficiales.
Después, habrá que establecer el color que tenia los dientes en un principio y la causa de su aspecto actual. De esta forma se puede determinar el tipo de blanqueamiento que se va a realizar y los resultados que se esperan conseguir.
Responden bien casi todos los dientes excepto aquellos con tinciones por tetraciclinas.
Blanqueamiento dental LED en clínica.
El blanqueamiento dental realizado en clínicas, se realiza mediante la aplicación de un agente blanqueador a base de peróxido de hidrógeno al 35%, siendo activado mediante una máquina de luz fría.
Para ello se aísla la zona a tratar, de manera que se evite el contacto del agente blanqueador con los tejidos más sensibles. Es necesario cubrir la encía con un gel especial y colocar en los labios un separador. En caso de que el agente blanqueador entre en contacto con la mucosa es normal sentir una sensación de picor. Tras proteger bien las zonas delicadas de la boca, dejamos al descubierto todos los dientes que vamos a blanquear. Después, aplicamos el gel blanqueador en la superficie dentaria y encendemos la lámpara. Esperamos unos minutos y dejamos que la lámpara actúe.
Esta operación se repetirá las veces que el especialista considere oportuno, siempre teniendo en cuenta el estado de tus dientes y el color final deseado. Se suele repetir hasta tres veces en una sola sesión. Tras este paso, retiramos el gel blanqueador y limpiamos bien toda la zona.
La ventaja principal de este método es que el paciente solo tiene que acudir una vez a la clínica y en unas horas ya verá el resultado final. Es sin duda el tratamiento con resultados más rápidos.
Blanqueamiento dental en casa.
El blanqueamiento en casa, se utilizan sustancias a base de peróxido de carbamida a diferentes concentraciones, en función del grado de descolocación, del resultado que se quiere conseguir y sobre todo de la sensibilidad que presenta cada paciente de forma individual.
El paciente recibe una férula termoplástica, que se confecciona con el modelo de sus dientes y se rellena directamente con el gel blanqueador. La férula impide que el producto entre en contacto con los tejidos gingivales ya que el contacto directo podría generar abrasiones dolorosas. Es muy importante que el paciente reciba unas correctas instrucciones durante el tratamiento, para saber poner y quitar la férula blanqueadora de manera no traumática.
Las ventajas principales de este tratamiento son: que se consiguen unos resultados excelentes de forma progresiva, que se utilizan geles con menor concentración de producto y que además se pueden reutilizar las férulas a método de mantenimiento para mantener siempre los dientes con el tono de blanco deseado.
El inconveniente sería que es un proceso que lleva algo más de tiempo que el realizado en la clínica.
Cuidados después del blanqueamiento.
Después de realizar el blanqueamiento dental nuestros dientes son muy susceptibles a captar diferentes pigmentos por lo que, en la medida de lo posible, durante la siguiente semana debemos llevar una dieta que no incluya alimentos con colorantes. Además, deberemos restringir la ingesta de algunos alimentos y bebidas durante las 72 horas siguientes:
- No se deben comer alimentos con colores oscuros: por ejemplo, la remolacha, las espinacas, la salsa soja… que pueden manchar nuestros dientes, que captan esos pigmentos.
- Lo mismo aplica a las bebidas con colores oscuros como el café, el té, el vino tinto y las bebidas con colorantes.
- Tampoco debemos comer frutas ácidas como el kiwi, la piña o los cítricos. Los zumos de estas frutas también quedan descartados durante este periodo de tiempo, ya que pueden causar hipersensibilidad dental.
- Tampoco son aconsejables los alimentos o bebidas muy frías, ya que tus dientes se mantendrán bastantes sensibles tras el tratamiento blanqueador, sensibilidad que desaparece al cabo de los días.
- Si es fumador, recuerde que poco a poco sus dientes se volverán a manchar con el humo del cigarrillo
- Los resultados obtenidos con el blanqueamiento son diferentes en cada persona, y varían en función de las causas de pigmentación del esmalte dental.
Recuerda siempre consultar con tu dentista de confianza en Málaga todas las dudas que puedan surgirte sobre este tratamiento. Como especialistas te recomendaremos el blanqueamiento dental que más se adecue a tu circunstancias.
